Cambiar: Una cuestión de supervivencia

(Para ler o texto em Português clica em: Mudanças)

a mesma de ontem morreu
Fotografia de Arquivo: Claudine Bernardes

 

Cambios

¿La misma de ayer?
No, jamás volveré a serlo.
Porque la persona de ayer,
se murió cuando me dormí.

Hoy desperté un poco diferente,
un poco cambiada.
Soy una variación de la persona de ayer,
una nueva versión.
Aunque la mudanza sea pequeña
y para algunos imperceptible,
te lo garantizo,
¡No soy la misma!

Lloro más en las películas,
y menos en los entierros.
Mis pérdidas ya no son tan sentidas.
Sin embargo, la persona de hoy
sufre más con la pérdida ajena.
Insólito ¿verdad?

Pero, lo confieso,
me gusta cambiar,
me gusta morirme a mí misma…
cada día.

Porque así tengo la oportunidad
de volver a intentar.
Bueno, por hoy ya hablé demasiado
y viví lo suficiente, es tarde y tengo que irme.
Llegó la hora de la persona de hoy
empezar a morirse.
(Claudine Bernardes)

Año nuevo, reinicios y mudanzas.

Creo sin dudar que todos los días tenemos la oportunidad de un nuevo reinicio, de cambiar y volver a intentar. Amo cada día, cada lunes y cada año nuevo.  Para mi son sinónimos de esperanza y de que cosas nuevas y buenas pueden pasar.

Sin embargo sé que nosotros somos los dueños y responsables en aprovechar las oportunidades de mejorar, que Dios nos regala cada día.   No podemos dejar que los días pasen sin que cambios necesarios ocurran en nuestro caracter. Es nuestra responsabilidad. Por desgracia he conocido a muchas personas que cuando jóvenes eran adorables, llenas de esperanza y fe, pero han permitido que los problemas de la vida y el tiempo mataran esos sentimientos. Ahora son personas tristes, mezquinas y viven sin esperanza. Es por ello que creo que todos los días debemos morir y volver a nacer como una persona mejorada, con una mirada limpia y dispuesta a aceptar los cambios. ¡Sé que es difícil! Pero hay que intentarlo.

Te propongo a hacer un ejercicio conmigo. Obsérvate al espejo y hazte estas preguntas:

 ¿Como es la persona de hoy? ¿Ya fue una persona mejor? ¿Qué sentimientos buenos he perdido en mi camino? ¿Perdí la fe, el amor propio, la esperanza?  ¿Qué malos hábitos me gustaría que hoy murieran en mi vida?

Acuérdate que todos los días tenemos la oportunidad de cambiar; pero ni todas las personas que están en nuestras vidas esperarán estos cambios. Además, habrá un día en que el DÍA terminará para nosotros.

Poesía Cambios para la Caja de Imaginación
Fotografia y texto: Claudine Bernardes

¿Estás de acuerdo con esa reflexión? ¿Qué cambiarías o acrecentarías? Espero recibir  tus comentario. Gracias por pasarte por «La Caja de Imaginación» Hasta breve 😉

El Monstruo de Colores: aprendiendo sobre los sentimientos

(Para ler o texto em português clica em: O Monstro de Cores)

reseña en la caja de imaginación

Una reseña especial para la Navidad

Soy una enamorada de los cuentos infantiles. Me encanta enseñar y aprender a través de ellos. Las historias infantiles no fueron creadas solamente para entretener a los más peques. En verdad ellas son un gran instrumento didáctico para ayudar a nuestros niños el arte de vivir mejor, hacer buenas elecciones, que es posible cambiar y superarse. El Monstruo de Colores fue escrito e ilustrado por Anna Llenas y puedes conocer sus otros libros en su sitio web o seguir su blog. 

Pero, centrémonos en este interesante cuento. Se trata de un simpático monstruo que está lleno de colores. Cada color trata de un sentimiento: Alegría (amarillo), Calma (verde), Rabia (Rojo), Miedo (negro), Tristeza (azul), Amor (Rosa). Una pequeña niña le enseña al Monstruo que con los colores (sentimientos) así mesclados es difícil de vivir, hay que conocerlos y separarlos.

reseña en la caja de imaginación

Aquí está una versión en video para que le puedas conocer mejor:

 

Hemos regalado este cuento a nuestro hijo y le encanta. Además de leerse el cuento, mi hijo ha hecho (con mi ayuda) un bote para cada sentimiento:

reseña monstro colores caja de imaginación

Cuando está triste, escribe su sentimiento en la tarjeta de color azul y le echa en el bote de la tristeza, por ejemplo. Además, hablamos sobre el sentimiento, como él se siente y como librarse del sentimiento negativo. Todo ello ha sido de gran ayuda para mi hijo, que es un niño bastante inquieto y nervioso.

Creo sinceramente, que nosotros los padres, debemos educar la emocionalidad de nuestros hijos. Debemos ayudarlos a comprender, identificar y tratar sus sentimentos. Eso les ayudará a crecer de forma equilibrada, para que sean adultos felices, empáticos, equilibrados y maduros.

En su página de internet Anna Llenas pone a nuestra disposición muchos recursos gratuitos para trabajar la educación emocional de los niños. Es muy simple: bájalos e imprímelos.

 

Si te ha gustado este cuento, tengo certeza que también te gustará «Carlota no quiere hablar», hecha un vistazo pinchando aquí. Se trata de un cuento para regular las emociones que viene acompañado de una guía para padres y también del Parchís de las Emociones para jugar en familia:

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El ruido de las hojas secas en otoño

(Para ler o texto em Português clica em: O ruído das folhas secas em outono)

caminar sobre hojas secas otoño
Fotografía de archivo: Claudine Bernardes

Las tardes grises de anocheceres prematuros; las hojas secas que pisamos por el camino, son un poco de todo lo bello que nos regala el otoño. Pero, lo más bello que guardo del otoño es tu sonrisa pícara, mientras corres pisando las hojas secas en un atardecer prematuro.

Ilustres sabios dejaron sus enseñanzas al mundo, los grandes cientistas dejaron sus descubiertas y los inventores sus máquinas. Mi herencia a este mundo no serán mis palabras… porque estas se pierden, se van. No me recordarán como una gran profesional, simplemente no me importa que me recuerden o no. Los hijos son la más gran herencia que cualquier hombre o mujer puede dejar. Así que a este mundo le regalaré mi hijo, mi herencia. Su grandiosidad será la felicidad que llevará adentro. El amor que heredará de mí, este será su maior bien. Trabajaré sin descanso para enseñarle que su “buen nombre” es un tesoro que debe proteger sin miedo. Porque, como dijo Shakespeare 

El buen nombre para el hombre y la mujer, mi querido señor, es la joya suprema del alma. Quién roba mi monedero, roba una miseria. Es algo, nada; era mía, era de él, fue el esclavo de otro mil. Pero, ¿quién surrupia mi buen nombre me lleva que enriquece y me hace bastante pobre.
(» Otelo «, acto III, escena 3).

Como has podido observar, estoy amando vivir la gran aventura de ser madre. Gracias por tu compañía en mi “Caja de Imaginación”. Espero tus comentarios, hasta breve.

¿Estás criando pájaros en jaula de hormigón?

(Para ler o texto em Português clica em: Pássaro em gaiola de concreto)

pássaro na A Caixa de Imaginação
Ilustración: Claudine Bernardes

El pajarito en su jaula de hormigón

El pobre pajarito esta preso en la jaula.
Le dan de beber y le dan de comer.
Esperan con ansias que cante…
pero, ¿cantar qué?
¿Cantar de como es triste su prisión?
¿Qué le duele las alas y que desea liberación?

El pobre pajarito esta preso en su triste jaula,
hecha de ladrillo, revestida de hormigón.
Le dan de comer, le dan de beber,
le enseñan a leer.

El pobre pajarito ya nació en una prisión.
Pero aún es pájaro y anhela volar.
Se choca constantemente contra su jaula
y le hace daño su prisión revestida de hormigón.

El pobre pajarito desea salir de la prisión,
entonces molesta, protesta;
sin embargo, nadie le presta atención.

El pobre pajarito desea volar,
quiere volver a ser libre,
y no deja de fastidiar.
Le apuntan a la actividad extraescolar,
para que el pajarito, lleno de cansancio al final del día,
caiga rendido y deje de molestar.
(Claudinebernardes)

A veces siento que estoy creando un pájaro en jaula de concreto

Jugar es la actividad más importante para los niños.

No se trata solamente de diversión, es también una forma de desarrollarse y aprender. Conforme el artículo de Melinda Wenner Moyer, en la revista “Mente y Cerebro” nº 46 (La importancia de jugar),

“El juego de los niños estimula su inteligencia y reduce el estrés y según diversos estudios realizados, la falta de juego en la infancia junto con el maltrato constituyen dos variables que deterioran el desarrollo.”

Recuerdo que de pequeña jugar era el centro de mi vida.

Sola, con los hermanos, primos, vecinos; todo el vecindario era nuestro jardín de juegos. ¿Estudiaba? ¡Por supuesto! Pero, había libertad para hacer lo que quisiéramos con nuestro tiempo libre. Eran otros tiempos, no lo niego. Hoy los niños no viven con tanta libertad, aún más en España donde la gran mayoría vivimos en edificios. Súmase a esta realidad el hecho de que en la gran mayoría de familias, ambos padres trabajan y los niños no tienen otra que pasar la mayor parte de su tiempo en el colegio. Estas pobres criaturas empiezan a estudiar cada vez más temprano (mí hijo a los cuatro años ya sabía leer), y para ocupar su tiempo los inscribimos en diferentes actividades extraescolares.

¿No te parece que nos estamos pasando de los límites?

Conozco a muchos niños que llegan al cole a las ocho de la mañana (algunos antes), comen allí, y a las 17h cuando terminan las clases, aún deben participar de actividades extraescolares (danza, patinaje, futbol, piscina, matemática etc). Aún después de todo eso, su día no ha terminado. Deben llegar a casa, hacer las tareas, estudiar para los exámenes, cenar, bañarse y caer rendidos de sueño… porque al día siguiente todo se repite.

Es como si cada minuto de la vida del niño estuviera programado. Ocupar el tiempo de nuestros hijos con lo que sea (con tanto que no nos moleste) se ha hecho una obsesión para los padres.

Melinda Wenner Moyer adverte:

“Actualmente los padres priorizan para sus hijos las actividades estructuradas y dejan poco margen para el juego libre que beneficia la creatividad, la cooperación y la conducta social.”

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros niños?

Como madre me gustaría que mi hijo tuviera una infancia más libre, como la tuve yo, pero sé que eso es difícil. La poesía y la ilustración que aparecen en esta publicación las hice para recordarme constantemente de mi responsabilidad en cuanto a la felicidad y salud mental de mi hijo. Para que ello no cayera en el olvido, enmarqué la ilustración y la puse en la pared, delante de mi escritorio:

Meu escritorio

Además, mi marido y yo hemos creado algunas pautas para que nuestro pequeño no se sintiera en una jaula:

1 – La educación de nuestro hijo es nuestra responsabilidad: Observo una creciente tendencia de poner en manos del Estado (instituciones de enseñanza) la responsabilidad de educar a los niños. El colegio es un gran apoyo, pero la educación de los niños debe ser responsabilidad de sus padres. Así que nuestro hijo solo pasará en el colegio el tiempo esencial y obligatorio (que ya me parece demasiado).

2 – Jugar sin más pretensiones: Jugar por jugar, haciendo sus propias elecciones, desorganizando toda la casa si es necesario (con la condición de que después de jugar la arregle).

3 – Ir al parque: no tenemos jardín, así que buscamos llevar nuestro pequeño al parque con una cierta frecuencia.

4 – Actividad extraescolar limitada: hemos decidido que, por ahora, nuestro hijo solamente participará de una actividad extraescolar y la ha elegido él.

5 – Jugar con la imaginación y fortalecer la concentración: nuestro pequeño tiene dificultades para concentrarse, para ayudarle utilizamos juegos para fomentar la concentración (Oca, parchís, bloques etc.). Además hacemos trabajos manuales en familia y escribimos nuestros propios cuentos infantiles.

Antes de terminar me gustaría compartir contigo una campaña que estoy apoyando: Por la racionalización de los deberes en el sistema educativo español. Si estás de acuerdo entra y firma la petición, además puedes compartirla con tus amigos. Si aún no lo tienes claro, mira el video abajo:

Sé que como padres ya hemos cometido muchos errores. Hay días que son muy duros, otro no tanto, pero siempre estaremos dispuestos a mejorar, a repensar nuestros conceptos y buscar nuevas formas que nos ayuden a educar nuestro hijo con amor y responsabilidad. Deseamos que él se sienta tan amado por nosotros, como nosotros nos sentimos amados por nuestro Creador.

Me gustaría que compartieras conmigo tu opinión. Así que espero tu comentario. 😉

¿Mi gozo por un pozo? Elijo la alegría

(Para ler o texto em português clica em: Escolho a alegria)

mujer cansada claudine bernardes
Ilustración: Claudine Bernardes

La ambición superada

«Un día una señora rica vio, en una tienda de antigüedad, una silla que era una belleza. Negra, hecha de caoba y cedro, costaba una fortuna. Pero era tan hermosa que la mujer no dudó – entró, pagó y se la llevó a casa. La silla era tan hermosa que los otros muebles, antes tan bellos, comenzaron a parecer insoportables a los ojos de la simpática señora. (sí, porque era simpática).  Entonces decidió vender todos los muebles y comprar otros que quedaran mejor con su hermosa silla.

Pero la casa que antes le gustaba tanto, ahora ya le parecía mediocre, no había armonía entre casa y muebles. Por eso la mujer compró una casa para sus muebles nuevos. Ocurre que dentro de esa magnífica casa, y con aquellos muebles espléndidos, la mujer comenzó, poco a poco, a encontrar a su marido feo y tacaño. Y cambió de marido.

Aún entonces, la mujer no podía ser feliz. Porque en esa magnífica casa, con muebles tan maravillosos, y un nuevo esposo admirable, todo el mundo empezó a encontrarla demasiado mediocre.

(Millor Fernandes)

Hoy en día vivimos en un mundo que corre a un ritmo acelerado, vertiginoso. Cuando las cosas no salen a nuestro gusto, nos sentimos frustrados.

Soy una persona que no puedo reclamar de mi vida, tengo una familia linda, amigos geniales, tengo mis días repletos de actividades que me gustan, pero… el maldito pero. ¿Por qué siempre hay un pero en medio de una historia feliz?

Empecé a percibir que me frustraban pequeñas cosas, como por ejemplo: Me ponía de los nervios que mi hijo no guardara los juguetes; me enfadaba con el desconocido que no había recorrido la caca de su perro; me proponía a crear una situación bélica con la simpática señora que se colaba en la fila del mercado… vamos que me estaba transformando en una persona pequeña y vulgar como la mujer de la historia de Millor Fernandes. 

Necesité auto-evaluarme, y observé que:

1. Me ahogaba en un vaso de agua: Daba demasiada atención a pequeños problemas, y como siempre hay pequeños problemas, me sentía constantemente frustrada.

2. Creaba batallas por tontería:  Hacía de pequeñas luchas circunstancias bélicas.  Maximizaba los problemas, como si todo tuviera que tener una solución a mi antojo.

3. Me frustraba  cuando algo no salía exactamente como me lo imaginaba.

Entonces recordé de otra historia que había leído muchas veces. Se trata del relato Bíblico que cuenta la historia de Pablo y su amigo Silas en una prisión (Hechos de los Apóstoles 16). Esos dos hombres habían sido  llevados a la prisión por intentar ayudar a una chica. Pero antes de dejarles tirados en un hediondo calabozo, sujeto de los pies en un tronco, les azotaron con ganas.  ¡Qué visión horrible! Una gran injusticia, ¿no te parece? Si hubiera pasado conmigo, no lo dude que hubiera proferido una gran cantidad de insultos. Pero, ellos decidieron cantar… así es… cantar, ¿te lo puedes creer? «Eligieron la alegría.»  Entonces… ¿por qué no hacer lo mismo? ¿Qué podía perder? Por eso, yo también elegí la alegría.  Decidí que no me dejaría dominar por la frustración, no me iba a convertir en la simpática mujer de la historia de M. Fernandes. Desde entonces me siento muchísimo mejor.

Ahora os dejo algunas sugerencias prácticas que aprendí del libro «No se disguste por pequeñeces» (R. Carlson y E. Salesman):

1 –  Hay que saber perder: Este debería ser el lema de quién quiere librarse del estrés y de vivir «quemando pólvora en gallinazos».

2 – Un buen plan:  la mejor forma de vivir, es eligiendo las batallas que debes luchar y las que debes evitar. Nuestro objetivo principal no debe ser buscar la perfección en todo. Debemos comprender que las discusiones que tenemos y las  batallas que enfrentamos alteran nuestro equilibrio y perjudican nuestro sistema  nervioso.

3. Batallas inútiles: ¿Es realmente importante convencer a tu marido/esposa/compañero que su opinión no es la correcta?  ¿Vale la pena perder la paz porque alguien cometió un error menor? ¿Tu paz es menos importante que salirte con la tuya?

Piénsalo, y si quieres escribe en un papel todas las veces en esta semana que perdiste los papeles por una tontería. ¿Fueron muchas? A lo mejor ha llegado el momento de que elijas la alegría.

Si te ha gustado esta publicación, compártela con tus amigos. Será un placer leer y contestar tus comentarios. Gracias por tu compañía. 😉

El arte de aceptar la simplicidad

(Para ler a publicação em português clica em: A Arte de Aceitar a Simplicidade)

foto amarela claudine bernardes
Foto de arquivo: Claudine Bernardes

Reivindico la simplicidad

Hay días en los que quiero conquistar el mundo
y realizar grandes hazañas. Cuando en realidad, hay poco de eso en mi vida. Porque, si miro hacia atrás, veo que mis grandes logros fueron conquistados a través de pequeñas y sencillas decisiones.
Así que hoy reivindico la simplicidad de las decisiones cotidianas.

El ardiente deseo de alcanzar lo imposible, vivir constantemente la adrenalina en el amor, deporte, etc., nos está convirtiendo en seres frustrados en relación a nuestra vida cotidiana. Queremos vivir las increíbles historias de amor que vemos en los cines, pero si el «amor» no se presenta de esa manera, no es suficiente. Cada vez necesitamos  vivir la vida de manera más  extrema: la felicidad extrema, amor extremo, el extremo en el deporte; somos adictos a la adrenalina. Observamos la vida de otros  a través de sus publicaciones en las redes sociales y pensamos que la «hierba del vecino siempre es más verde». ¡Eso nos frustra! Así que empezamos a hacer cosas locas para mostrar cómo somos interesantes. Por supuesto, todo esto debe estar registrado, fotografiado, publicado y compartido, de lo contrario no tiene sentido.

la caja de imaginación, conquistar lo imposible
Kirill Oreshkin el «rey» do selfie extremo.

extremo 2

la caja de imaginación balconing la vida simple
Balconing.

Un poco de todo eso se está convirtiendo en noticia de primera plana y circula constantemente en las redes sociales. Veamos dos ejemplos: Selfies extremos que han provocado la muerte de más de uno; tal es la preocupación que Rusia lanzó una campaña contra esta locura que se está generalizando (Pincha aquí para ver una noticia de «La Vanguardia» sobre el tema). Otro ejemplo es el insano «balconing», que significa saltar de un balcón a una piscina o otro balcón. Sucede mucho en España, entre los turistas jóvenes, resultando en muchos muertos y heridos.

¿Hasta dónde llegaremos para alimentar nuestra futilidad?

Realmente creo que es necesario reivindicar la sencillez de la vida, fomentar la contemplación y buscar el placer en las cosas pequeñas y cotidianas. 

foto la caja de imaginación
Fotografía y edición: Claudine Bernardes

Para terminar, dejo un párrafo del libro «Padres brillantes, maestros fascinantes» de Augusto Cury:

Una persona emocionalmente superficial necesita de grandes eventos para tener placer, una persona profunda encuentra placer en las cosas ocultas, en los fenómenos aparentemente imperceptibles: en el movimiento de las nubes, en el baile de las mariposas, en el abrazo de un amigo, en el beso de quien ama, en una mirada de complicidad, en la sonrisa solidaria de un desconocido. La felicidad no es obra de la casualidad, la felicidad es un entrenamiento.

«La felicidad se puede hallar en las cosas simples, el problema es que hoy en día no basta sentirte happy, debe haber testigos que califiquen tu estado de happiness.»  (Cubran Arellano – Blog Somos Felices)

¿Estás de acuerdo con lo que escribí?  ¡Cuéntame tu opinión! Será un placer leer tus comentarios y aportaciones.

No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy…

(Para ler essa publicação em Português clica em: Não tenho ouro nem prata, mas o que tenho te dou)
frase caja de imaginación

No me omitiré

Seré el martillo que golpea tu consciencia
Te perseguiré por las calles y gritaré tu crimen,
Te molestaré de todas las maneras imaginables, no te daré paz.

Cuando te mires al espejo seré tu reflejo,
te señalaré con el dedo y te llamaré cobarde,
cobarde por vivir solo para ti, cobarde por no actuar,
por pensar que lo poco que puedas hacer no es nada;
cuando tu «nada» podría ser el todo de alguien.

Publicaré en los periódicos tu cruel omisión,
porque tus palabras vacías y tu mirada de pena
no alimentan a los que viven la hambruna del mundo.

Te cazaré  en el cine, por las tiendas y el gimnasio,
en todos los lugares donde alimentas tu futilidad.
Te haré  recordar de la mano extendida, del plato vacío,
de las noches oscuras de los que duermen sin techo,
y que ya no tienen lágrimas para derramar.
(Claudine Bernardes)

a caixa de imaginação

Hoy quiero hablar sobre ayuda humanitaria.

Interesante como nos sentimos tocados cuando vemos en la televisión o en las redes sociales imágenes de personas afectadas por la guerra, el hambre o las diferentes dificultades de la vida. Pero, ¿qué estamos haciendo para ayudar? La gran mayoría no hace NADA, absolutamente NADA. Si cada uno de nosotros hiciera un mínimo esfuerzo por ayudar, las cosas podrían ser bastante diferentes. Es ahí donde surgem las escusas:

«Estoy sin trabajo».  «No tengo para mí, ¿cómo podré ayudar a los demás?»  «No puedo hacer nada, casi no llego a fin de mes con mi sueldo.»

Perdona la sinceridad, pero para mí todas esas escusas son tonterías egocéntricas del «yo» y «mis problemas» ocupando el centro del universo. ¡Realmente hay personas muriéndose de hambre! Hablemos de los desplazados de Siria,  conforme  UNICEF, 14 (CATORCE) millones de niños y niñas fueron afectados por el conflicto en Siria. A esto hay que sumar los adultos y mayores.  ¿Qué hablar del hambre en África? Las dificultades en Haiti… y por ahí seguimos…

¿Crees que soy negativa? Al contrario, solo busco despertar mi conciencia y la de otras personas.  Me niego a ver toda esta hambruna como algo normal, algo se puede hacer. Si consigo una sola persona que actue en consecuencia me sentiré victoriosa, de lo contrario aún así sabré que estoy haciendo mi parte.

Ahora voy a compartir contigo una iniciativa para recaudar fondos para los desplazados en Siria y después  de daré ideas de acciones que tu puedes desarrollar para hacer tu parte.

ajuda humanitaria a caixa de imaginação
Foto de archivo. Evento para recaudar fondos, Centro Cristiano de Castellón.

El día 31 de outubro hicimos una «merienda misionera». Reunimos unas doscientas personas para recaudar fondos para los desplazados en Siria. Fue una iniciativa del departamento de misiones de la iglesia que asisto (Centro Cristiano de Castellón).     La organización fue simple:

  • Una tarde con presentaciones de teatro, música y danza,
  • Venta de bocadillos y bebidas.
  • Concurso de tartas, donadas por los participantes para venderlas después,
  • Venta de productos artesanales,
  • Exposición y venta de cuadros.

Não tenho ouro 3Nāo tenho ouro foto 2

Los cuadros son el resultado de un taller sobre creatividad que realicé con el grupo de jóvenes y adolescentes de la iglesia. Durante el taller ellos hicieron fotografías y micro-relatos. Enmarqué el producto final y los expuse el día del evento. La gran mayoría de los participantes eran adolescentes sin trabajo y sin  condición de donar nada a parte de su tiempo y creatividad. Vendemos todos los cuadros y ellos se sintieron muy felices por ayudar a los refugiados a través de su trabajo. Por otra parte, como experiencia personal, puedo decir que me sentí muy realizada porque alcancé dos objetivos:

  •  Ser punto de partida: Conseguí que un grupo de personas pusiera en práctica su creatividad y descubriera talentos.
  • Ayudar a los refugiados: Conseguí promover la recaudación de fondos para los desplazados de Siria.

Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano.
Emily Dickinson

HAZ TU PARTE

Ahora apuntaré varias acciones que tú puedes empreender para recaudar fondos.

Utilice tus talentos, no te cuesta nada

  1. Escribir: Este blog solo tiene 2 meses de vida, durante este tiempo he conocido una gran cantidad de personas con un gran talento para escribir. Si conoces personas que les gusta escribir, puedes hablar con ellas y hacer un grupo de escritores, para en conjunto publicar un libro electrónico. Puede ser un libro de poesías, micro-relatos, relatos cortos. El libro puede ser vendido en Amazon o otra plataforma de venta de libros. No hay gastos y lo que se recaude será donado a las organizaciones de ayuda humanitaria.
  2. Ilustración y fotografía: No es necesario ser un gran ilustrador un  fotógrafo famoso para hacer algo. Mira mi ejemplo, no soy una buena ilustradora (ni siquiera me considero ilustradora) pero a la gente le gustó lo que dibujé; les encantó las fotografías y los textos. No es necesario venderlos por mucho dinero, lo que importa es conseguir un poco de aquí y de allí que sumado puede hacer la diferencia. Puedes organizar una exposición y venta donde estudias, en asociaciones, iglesias o dentro de otro evento ya organizado.
  3. Organiza un Evento: Como pudiste ver, no es necesario mucho, y hay mucha gente dispuesta a ayudar. Invita a un grupo de teatro, o un grupo de baile local, incluso un grupo de música. Hay muchos artistas locales que les gusta donar su tiempo para eventos así.
  4. El don de animar: A lo mejor eres el tipo de persona que tienes el don de la palabra; te mueves por las redes sociales y hay mucha gente que te sigue. Utiliza estas herramientas para animar a otros para que inicien por su cuenta la recaudación de fondos para las organizaciones internacionales.
  5. Sea un instrumento de promoción: Divulga campañas de ayuda humanitaria a través de los medios sociales por donde te mueves. Seas tú la voz de los olvidados.

No necesitas ni plata ni oro para hacer lo correcto, con tu voluntad y creatividad puedes hacer mucho.

Si tienes otras ideas para complementar esta publicación, me encantaría introducirlas informando que se trata de una sugerencia tuya. Gracias por tu compañía y hasta pronto.

¿Alguna vez sentiste no haber amado lo suficiente? Enfrentándose al remordimiento y la pérdida.

Despacio

despacio por Claudine Bernardes
Fotografía y edición: Claudine Bernardes. «Argut»

Cada  paso era un calvario. Un pie tras otro, con dificultad, con dolor, pero sin perder la determinación habitual. Así anduvo por 20 metros que parecieron 20 kilómetros. Se sentó lentamente en un banco de madera y sintió un dolor sordo en la cadera. La sonrisa que siempre había sido su compañera inseparable ya no estaba con ella. Su piel apagada y los ojos arrugados de dolor le dejaban con más años de lo que realmente tenía. Esperaba. Mientras esperaba observó el mundo a su al rededor. Todo parecía igual, pero ella había cambiado. Las personas iban y venían rápidamente a través de la puerta automática; llegó una ambulancia transportando a alguien cuya vida pendía de un hilo; una señora caminaba rápidamente llevando documentos bajo el brazo. «Islas! Somos todos islas!» – Pensó, resignada. «- Vivimos aislados en nuestro propio microclima.» Posó la mano sobre vientre y se acordó de que estaba vacío. Una vez más el dolor dominó sus sentidos. Sin embargo, no era un dolor físico, que este también estaba, era otro dolor. El dolor de los que no habían amado lo suficiente. El agudo dolor de percibir su falta solamente después de la pérdida. Dos semanas antes todo era diferente. Había pasado por las puertas del hospital con la ilusión de ver por primera vez su pequeño bebé. En aquel momento la sonrisa era todavía su compañera. Habló de manera relajada con el ginecólogo y cogió con firmeza la mano de su marido, mientras la máquina de ultrasonido recorría su vientre y … Se dio cuenta. La sonrisa del doctor había desaparecido, algo andaba mal. El pequeño cuerpo estaba inerte, no había más vida dentro de ella; fue la noticia que de pronto recibió. El médico explicó que su pequeño corazón había dejado de latir hacía cuatro semanas. Durante estas cuatro semanas, su útero había sido una tumba, sin que ella se hubiera dado cuenta. El coche se detuvo a pocos metros, y ella se levantó lentamente para evitar el dolor. Pero el mayor dolor no podía ser evitado, ya que en su interior sabía que no había amado lo suficiente. (Claudine Bernardes)

Perder a alguien siempre trae demasiado dolor, puedo decirlo desde el punto de vista de alguien que ha sufrido muchas pérdidas. Recuerdo lo mucho que he sufrido y cuánto lloré al ver el cuerpo sin vida de mi padre cuando tenía sólo siete años. Lloré desconsoladamente durante horas, lloré durante días, hasta que poco a poco el dolor fue pasando. Pero el dolor de la pérdida, sumado al remordimiento es algo que realmente puede ser destructivo. Muchas personas caen en la depresión después de pasar por una experiencia semejante. Hijos que no hicieron lo suficiente por sus padres; padres que no mostraron amor como deberían; esposos y esposas que solo se dieron cuenta de lo mucho que amaban después de perder. Si estás pasando por algo semejante, te dejo algunas sugerencias que pueden servir de ayuda:

1 – Hacer el duelo: es posible que muchas personas con el deseo de ayudarte, pero con poca sensibilidad, digan: «Levanta la cabeza y sigue adelante». Pero, antes de levantar la cabeza y seguir adelante es importante pasar por un período de duelo. ¿Qué es el duelo? Tal como se define en el Diccionario Priberam, duelo es el proceso durante el cual un individuo puede desligarse progresivamente de la pérdida de un ser querido. La psicóloga Clarissa Franco enseña que «El proceso de duelo es necesario para la reconstrucción de la persona que pierde a alguien. Y como todos un día harán frente a la pérdida, es importante construir un espacio colectivo que legitima el duelo como algo necesario, no solamente para la persona que sufre el duelo, sino también para la sociedad. El proceso de duelo regresa a los afligidos la oportunidad de una nueva historia. » Por lo tanto, llore sin miedo, es un derecho y una necesidad.

2 – Aceptar el apoyo de amigos y familiares: Es normal que después de una pérdida, sea necesario un espacio propio para vivir el duelo. Yo necesité este espacio! Pedí a mis amigos que oraran por mi recuperación emocional, pero también les pedí que me dejaran un espacio para pasar por el duelo. Elegí retirarme un tiempo hasta que me sentí capaz de hablar sobre el tema sin romperme en llanto. Por otro lado, tener gente a mi alrededor, como mi marido y mi madre (personas que respetaron mi silencio) me sirvió de apoyo moral y me ayudó mucho.

3 – Expresar los sentimientos: Una vez que ya te encuentres en condiciones de hablar de tu pérdida, exterioriza tus sentimientos. Hable con personas de confianza. Si te sientes culpable por no haber dado tu mejor; si el remordimiento te está ahogando; hablar de ello puede ayudarte a ver las cosas de manera diferente. Es importante poner voz a este sentimiento. Algunas personas prefieren convertir los sentimientos en palabras, si es tu caso, ¡hazlo! Te puedo asegurar que también funciona.

4 – Perdónate: Nadie es infalible, tampoco tú. Todos nos equivocamos, aceptar esta realidad, perdonarse y aprender de esta experiencia te ayudará a superar tu dolor. Tenga en cuenta que autoflagelarse con el remordimiento puede convertirte en una persona amargada. Las personas amargas no pueden amarse y tampoco, amar a los demás. ¿Es lo que quieres para ti?

5 – Busca consuelo en Dios: A lo mejor me contestes: «Esto no lo puedo hacer, porque no soy una persona religiosa.» ¡Bien! Yo tampoco. Dios no es religión, es amor y el amor es una relación. En Mateo 11:28, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.» Habla con Él, dile cuanto te sientes adolorido y frustrado, llora, pide perdón y acepta el perdón. Como alguien que vivió la experiencia de la pérdida y remordimiento en primera persona, te puedo asegurar que recibir el abrazo de Dios ayuda mucho.

Por último, tenga en cuenta que todo en la vida pasa. Deja que la vida siga fluyendo, porque «Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría» (Salmo 30: 5b) 

por la mañana viene la alegria
Fotografía y edición: Claudine Bernardes

También te dejo otros textos relacionados de blogueros especializados: Duelo gestacional y perinatal: El dolor silencioso.  Y ¿Cómo superar la pérdida? El duelo.

Si   has experimentado algo similar y quieres compartir tu experiencia con nosotros, será un placer leer tus comentarios.

Recuerde  que «La Caja de Imaginación» es un canal abierto, estaremos agradecidos de recibir tus comentarios y confiamos en tu participación. Además, nos gustaría perdirte que compartas esta entrada con tus amigos, a lo mejor les hace falta estas palabras. (Leia também o post em português: Devagar)  

Seis consejos para encontrar respuestas creativas a los problemas

Dejando el ojo del huracán

Marte Castellón 2015
Foto de archivo: Claudine Bernardes
Marte – Feria de Arte Contemporáneo de Castellón.

La semana pasada participé en un taller sobre cómo buscar respuestas creativas a los problemas (organizado dentro de la «Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Castellón»). Escuché mucho y aprendí algunas cosas, que añadiendo aquí y allá, se reflejan en lo que ahora compartiré contigo.

Tengo la certeza que, al intentar aconsejar a alguien que pasaba por un problema, escuchaste: «Eso crees porque no estás en mis zapatos. No sabes por lo que estoy pasando.» También sé que tu mismo pensaste así en alguna oportunidad.

Es importante «ponerse en los zapatos» de los demás y tratar de ver con sus ojos para comprender sus sentimientos. Sin embargo, cuando eres tu que estás experimentando un problema, lo mejor es «quitarse el zapato». ¿Qué es esto? Cuando estás experimentando un problema, salga del ojo del huracán, trate de ver la situación desde fuera, desde otra perspectiva. Esto no quiere decir que debes dejar a un lado el problema, por el contrario. Es importante tener una visión general, una visión panorámica que te ayudará a encontrar la salida.

Para que puedas comprender lo que estoy intentando explicarte, compartiré una experiencia que viví.

Escalada em muro artificial
Campeonato de Escalada Esportiva.
Ano: 1999. Rio do Sul – SC.

Hace años, cuando todavía escalaba, fui con mi amigo Michel Aymone en un campeonato de escalada deportiva. No hacía mucho que practicaba este deporte y había practicado poco en muro artificial, así que imagina la situación. Michel, además de ser mi amigo de infancia, también era mi fiel compañero de aventuras e instructor.

«Claudine, debes leer la vía. Observa los agarres de cerca y de lejos. Debes hacer un esquema mental de cada paso, dibuja mentalmente la ruta pensando en la posición de los pies y las manos. Solo así podrás alcanzar la meta » Fue el consejo de Michel.

Cuando la ruta estaba lista, todas las competidoras fueron llamadas para hacer la lectura de la vía (visualización mental). Fue entonces que me dí cuenta de que estaba perdida. No lograba concentrarme, estaba nerviosa. Todo giraba, me sentía como en el ojo del huracán. Para empeorar las cosas, la primera pasada no ayudó. Los dos primeros agarres para las manos no estaban lejos el uno del otro, pero el tercero parecía imposible. Entonces observé como otra chica leía la vía. ¡Obviamente era una escaladora con experiencia! Me dí cuenta de que simulaba el movimiento inicial, cruzando los brazos. Es decir, en lugar de coger el agarre de la derecha con la mano derecha y el izquierdo con la mano izquierda, ella había invertido los brazos. Con esta técnica podría alcanzar el tercero agarre sin la necesidad de intercambiar las manos, lo que podría resultar en una caída. ¡Por supuesto que he copiado la solución!

Los problemas hacen parte del viaje que es la vida. De hecho ya hablé ello en la entrada «El camino y la piedra.» Huir del problema no siempre es una opción. Fernando Pessoa dejó grabado en su «Libro del desasosiego», una frase que me gusta:

«Llevo conmigo las heridas de todas las batallas que evité.»

Si no quieres o no puede evitar esta batalla, dejo unos pequeños consejos que te pueden ser de ayuda:

1.Tranquilízate: la desesperación sólo empeorará la situación. Muy obvio, sin embargo, rara vez se practica.

2. Sal del ojo del huracán: aléjate del problema, para verlo con otras perspectivas. Imagina que no eres tú quien está experimentando este problema, pero alguien que conoces. ¿Qué consejo le darías?

3. Busca alternativas: es un error pensar que solo hay una solución. ¡Sea creativo! Una solución que, en principio, parece absurda, puede ser la respuesta que estás buscando.

4. Pide ayuda: es importante contar con la ayuda de los demás. No siempre podrás encontrar en otros las respuestas a tus problemas; pero recuerda que cada corredor de maratón tiene a alguien para apoyarlo, para entregarle agua a lo largo del camino.

5. Observa a otros que han pasado por el mismo problema: aprender de la experiencia de los demás es una actitud prudente.

6. Escriba tu propia sugerencia: piensa en cómo te enfrentas a los problemas; observa tus debilidades y fortalezas. No siempre una solución que te ayudó en otro momento, te servirá ahora. Si tienes una visión pobre, solo encontrarás respuestas pobres a tus problemas. Sé amplio, ampliando tu visión.

Fernando Pessoa
Foto de archivo: Claudine Bernardes. Lugar: Villafamés – España. 2015

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¿También eres un adicto al trabajo?

Cuando la vida te da un respiro, llena el pulmón de aire y sigue adelante.

Ilustración: Claudine Bernardes
Ilustración: Claudine Bernardes

Familia, casa, trabajo, estudios, perro, gato… todo requiere un poco de nuestro tiempo y cuando termina el día estamos exhaustos. ¿Nos hacen falta más horas durante el día? Bueno, posiblemente si tuviéramos más horas, llegaríamos al fin del día aún más cansados y frustrados. Pero, no es sobre eso que deseo hablar hoy.

Deseo hablar sobre aquellos raros momentos en que la vida nos deja respirar… una pausa dentro de la locura de nuestros días. Son como un “flash”, si no estás atento, o miras hacia otro lado (o con los ojos equivocados), el momento pasará sin ser percibido; peor aún, sin que lo vivas.

Me acuerdo que era una persona acelerada, adicta a la adrenalina del plazo final, dejaba todo para el último momento. Pensaba que todo lo que hacía era sumamente importante. Me decía constantemente: “¡Chica, el día es corto! No dejes vacío un minuto siquiera de tu día.” Siempre corriendo de un sitio al otro. Constantemente involucrada en un sin fin de actividades, tenía el pensamiento de que el mundo iba a colapsar si yo osara hacer un descanso. Hasta que… (y aquí me tomo un respiro para continuar) hasta que vine a hacer un master en España. ¡Fue un parón! Mi vida, que hasta el momento era una vuelta loca en montaña rusa, se transformó en un tranquilo paseo por un lago sin olas. ¿Como reaccioné al cambio? Me sentí horrible, como si fuera un delito tener horas libres durante el día; como si no estar súper, mega ocupada hiciera de mí una persona sin importancia. Recayó sobre mí una enorme apatía. Incluso el hecho de estar cerca de increíbles lugares para escalar, pedalear o simplemente caminar, que antes me motivaban, no fue suficiente para animarme. ¿Cual fue el resultado? Sufrí un ataque de ansiedad. Lo gracioso fue que pensé que me estaba muriendo. Mi corazón aceleró, no conseguía respirar… y de ahí adelante la cosa se desmadró… Fue así que, a los 27 años, me encontré en la consulta de urgencias con un ataque de ansiedad por falta de que hacer. Sería cómico si no fuera trágico. Leer más »