¿Estás criando pájaros en jaula de hormigón?

(Para ler o texto em Português clica em: Pássaro em gaiola de concreto)

pássaro na A Caixa de Imaginação
Ilustración: Claudine Bernardes

El pajarito en su jaula de hormigón

El pobre pajarito esta preso en la jaula.
Le dan de beber y le dan de comer.
Esperan con ansias que cante…
pero, ¿cantar qué?
¿Cantar de como es triste su prisión?
¿Qué le duele las alas y que desea liberación?

El pobre pajarito esta preso en su triste jaula,
hecha de ladrillo, revestida de hormigón.
Le dan de comer, le dan de beber,
le enseñan a leer.

El pobre pajarito ya nació en una prisión.
Pero aún es pájaro y anhela volar.
Se choca constantemente contra su jaula
y le hace daño su prisión revestida de hormigón.

El pobre pajarito desea salir de la prisión,
entonces molesta, protesta;
sin embargo, nadie le presta atención.

El pobre pajarito desea volar,
quiere volver a ser libre,
y no deja de fastidiar.
Le apuntan a la actividad extraescolar,
para que el pajarito, lleno de cansancio al final del día,
caiga rendido y deje de molestar.
(Claudinebernardes)

A veces siento que estoy creando un pájaro en jaula de concreto

Jugar es la actividad más importante para los niños.

No se trata solamente de diversión, es también una forma de desarrollarse y aprender. Conforme el artículo de Melinda Wenner Moyer, en la revista “Mente y Cerebro” nº 46 (La importancia de jugar),

“El juego de los niños estimula su inteligencia y reduce el estrés y según diversos estudios realizados, la falta de juego en la infancia junto con el maltrato constituyen dos variables que deterioran el desarrollo.”

Recuerdo que de pequeña jugar era el centro de mi vida.

Sola, con los hermanos, primos, vecinos; todo el vecindario era nuestro jardín de juegos. ¿Estudiaba? ¡Por supuesto! Pero, había libertad para hacer lo que quisiéramos con nuestro tiempo libre. Eran otros tiempos, no lo niego. Hoy los niños no viven con tanta libertad, aún más en España donde la gran mayoría vivimos en edificios. Súmase a esta realidad el hecho de que en la gran mayoría de familias, ambos padres trabajan y los niños no tienen otra que pasar la mayor parte de su tiempo en el colegio. Estas pobres criaturas empiezan a estudiar cada vez más temprano (mí hijo a los cuatro años ya sabía leer), y para ocupar su tiempo los inscribimos en diferentes actividades extraescolares.

¿No te parece que nos estamos pasando de los límites?

Conozco a muchos niños que llegan al cole a las ocho de la mañana (algunos antes), comen allí, y a las 17h cuando terminan las clases, aún deben participar de actividades extraescolares (danza, patinaje, futbol, piscina, matemática etc). Aún después de todo eso, su día no ha terminado. Deben llegar a casa, hacer las tareas, estudiar para los exámenes, cenar, bañarse y caer rendidos de sueño… porque al día siguiente todo se repite.

Es como si cada minuto de la vida del niño estuviera programado. Ocupar el tiempo de nuestros hijos con lo que sea (con tanto que no nos moleste) se ha hecho una obsesión para los padres.

Melinda Wenner Moyer adverte:

“Actualmente los padres priorizan para sus hijos las actividades estructuradas y dejan poco margen para el juego libre que beneficia la creatividad, la cooperación y la conducta social.”

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros niños?

Como madre me gustaría que mi hijo tuviera una infancia más libre, como la tuve yo, pero sé que eso es difícil. La poesía y la ilustración que aparecen en esta publicación las hice para recordarme constantemente de mi responsabilidad en cuanto a la felicidad y salud mental de mi hijo. Para que ello no cayera en el olvido, enmarqué la ilustración y la puse en la pared, delante de mi escritorio:

Meu escritorio

Además, mi marido y yo hemos creado algunas pautas para que nuestro pequeño no se sintiera en una jaula:

1 – La educación de nuestro hijo es nuestra responsabilidad: Observo una creciente tendencia de poner en manos del Estado (instituciones de enseñanza) la responsabilidad de educar a los niños. El colegio es un gran apoyo, pero la educación de los niños debe ser responsabilidad de sus padres. Así que nuestro hijo solo pasará en el colegio el tiempo esencial y obligatorio (que ya me parece demasiado).

2 – Jugar sin más pretensiones: Jugar por jugar, haciendo sus propias elecciones, desorganizando toda la casa si es necesario (con la condición de que después de jugar la arregle).

3 – Ir al parque: no tenemos jardín, así que buscamos llevar nuestro pequeño al parque con una cierta frecuencia.

4 – Actividad extraescolar limitada: hemos decidido que, por ahora, nuestro hijo solamente participará de una actividad extraescolar y la ha elegido él.

5 – Jugar con la imaginación y fortalecer la concentración: nuestro pequeño tiene dificultades para concentrarse, para ayudarle utilizamos juegos para fomentar la concentración (Oca, parchís, bloques etc.). Además hacemos trabajos manuales en familia y escribimos nuestros propios cuentos infantiles.

Antes de terminar me gustaría compartir contigo una campaña que estoy apoyando: Por la racionalización de los deberes en el sistema educativo español. Si estás de acuerdo entra y firma la petición, además puedes compartirla con tus amigos. Si aún no lo tienes claro, mira el video abajo:

Sé que como padres ya hemos cometido muchos errores. Hay días que son muy duros, otro no tanto, pero siempre estaremos dispuestos a mejorar, a repensar nuestros conceptos y buscar nuevas formas que nos ayuden a educar nuestro hijo con amor y responsabilidad. Deseamos que él se sienta tan amado por nosotros, como nosotros nos sentimos amados por nuestro Creador.

Me gustaría que compartieras conmigo tu opinión. Así que espero tu comentario. 😉

¿Mi gozo por un pozo? Elijo la alegría

(Para ler o texto em português clica em: Escolho a alegria)

mujer cansada claudine bernardes
Ilustración: Claudine Bernardes

La ambición superada

«Un día una señora rica vio, en una tienda de antigüedad, una silla que era una belleza. Negra, hecha de caoba y cedro, costaba una fortuna. Pero era tan hermosa que la mujer no dudó – entró, pagó y se la llevó a casa. La silla era tan hermosa que los otros muebles, antes tan bellos, comenzaron a parecer insoportables a los ojos de la simpática señora. (sí, porque era simpática).  Entonces decidió vender todos los muebles y comprar otros que quedaran mejor con su hermosa silla.

Pero la casa que antes le gustaba tanto, ahora ya le parecía mediocre, no había armonía entre casa y muebles. Por eso la mujer compró una casa para sus muebles nuevos. Ocurre que dentro de esa magnífica casa, y con aquellos muebles espléndidos, la mujer comenzó, poco a poco, a encontrar a su marido feo y tacaño. Y cambió de marido.

Aún entonces, la mujer no podía ser feliz. Porque en esa magnífica casa, con muebles tan maravillosos, y un nuevo esposo admirable, todo el mundo empezó a encontrarla demasiado mediocre.

(Millor Fernandes)

Hoy en día vivimos en un mundo que corre a un ritmo acelerado, vertiginoso. Cuando las cosas no salen a nuestro gusto, nos sentimos frustrados.

Soy una persona que no puedo reclamar de mi vida, tengo una familia linda, amigos geniales, tengo mis días repletos de actividades que me gustan, pero… el maldito pero. ¿Por qué siempre hay un pero en medio de una historia feliz?

Empecé a percibir que me frustraban pequeñas cosas, como por ejemplo: Me ponía de los nervios que mi hijo no guardara los juguetes; me enfadaba con el desconocido que no había recorrido la caca de su perro; me proponía a crear una situación bélica con la simpática señora que se colaba en la fila del mercado… vamos que me estaba transformando en una persona pequeña y vulgar como la mujer de la historia de Millor Fernandes. 

Necesité auto-evaluarme, y observé que:

1. Me ahogaba en un vaso de agua: Daba demasiada atención a pequeños problemas, y como siempre hay pequeños problemas, me sentía constantemente frustrada.

2. Creaba batallas por tontería:  Hacía de pequeñas luchas circunstancias bélicas.  Maximizaba los problemas, como si todo tuviera que tener una solución a mi antojo.

3. Me frustraba  cuando algo no salía exactamente como me lo imaginaba.

Entonces recordé de otra historia que había leído muchas veces. Se trata del relato Bíblico que cuenta la historia de Pablo y su amigo Silas en una prisión (Hechos de los Apóstoles 16). Esos dos hombres habían sido  llevados a la prisión por intentar ayudar a una chica. Pero antes de dejarles tirados en un hediondo calabozo, sujeto de los pies en un tronco, les azotaron con ganas.  ¡Qué visión horrible! Una gran injusticia, ¿no te parece? Si hubiera pasado conmigo, no lo dude que hubiera proferido una gran cantidad de insultos. Pero, ellos decidieron cantar… así es… cantar, ¿te lo puedes creer? «Eligieron la alegría.»  Entonces… ¿por qué no hacer lo mismo? ¿Qué podía perder? Por eso, yo también elegí la alegría.  Decidí que no me dejaría dominar por la frustración, no me iba a convertir en la simpática mujer de la historia de M. Fernandes. Desde entonces me siento muchísimo mejor.

Ahora os dejo algunas sugerencias prácticas que aprendí del libro «No se disguste por pequeñeces» (R. Carlson y E. Salesman):

1 –  Hay que saber perder: Este debería ser el lema de quién quiere librarse del estrés y de vivir «quemando pólvora en gallinazos».

2 – Un buen plan:  la mejor forma de vivir, es eligiendo las batallas que debes luchar y las que debes evitar. Nuestro objetivo principal no debe ser buscar la perfección en todo. Debemos comprender que las discusiones que tenemos y las  batallas que enfrentamos alteran nuestro equilibrio y perjudican nuestro sistema  nervioso.

3. Batallas inútiles: ¿Es realmente importante convencer a tu marido/esposa/compañero que su opinión no es la correcta?  ¿Vale la pena perder la paz porque alguien cometió un error menor? ¿Tu paz es menos importante que salirte con la tuya?

Piénsalo, y si quieres escribe en un papel todas las veces en esta semana que perdiste los papeles por una tontería. ¿Fueron muchas? A lo mejor ha llegado el momento de que elijas la alegría.

Si te ha gustado esta publicación, compártela con tus amigos. Será un placer leer y contestar tus comentarios. Gracias por tu compañía. 😉

31 de Octubre, el Día Drummond.

(Para ler o texto em Português clica em: Meu presente para Drummond)

¡Hola amigos! Hoy olvídense de Halloween, que esta fiesta horrible nada de bueno nos ha dado. Al contrario de Carlos Drummond Andrade, el gran poeta que nos ha regalado sus bellas palabras en forma de verso. ¡Sí, mi mundo se ha hecho mejor con él! Sus poesías me acompañaron en mi turbulenta adolescencia, mi confusa juventud y aún están a mi lado ahora que empiezo a poner los pies en la madurez. ¡Celebro a Drummond!

Tanto me ha dado él, que hoy le daré algo yo. Le regalaré una María a su Jose. ¡Así es! Si Drummond tiene a José yo tengo a mi María:

Los recuerdos de María

¿Qué pasa María?
¿Estás sola?
¿No tienes con quién hablar?
Quién imaginaría que un día,
esto te podía pasar

Dicen que a los hijos
hay que crearlos para el mundo.
Para que puedan las oportunidades aprovechar.
Pero, ¿dónde estaba el mundo,
cuando tus cinco hijos tuvieron la varicela,
y tu sola los cuidaste,
pasando las noches en vela?

¡Ah, María! Pena me das.
El tiempo ha cambiado
y no hay nadie a tu lado.
Además, estás vieja, achacosa y sola.
Sin nadie que te quiera cuidar.

¿Te acuerdas cuando eras
el centro de las atenciones?
¿Recuerdas cuando el mundo
giraba a tu alrededor?
En aquellos tiempos eras feliz
y no lo sabías, María.

Ruido por toda la casa,
los niños siguiéndote a todos los lados,
haciéndote mil preguntas,
como si tuvieras todas las respuestas.
Estabas siempre ocupada,
muchas veces te sentías agobiada
y en desaparecer pensabas.

¿Te acuerdas como eras fuerte,
decidida y llena de vida?
Yo sé que te acuerdas María.
Porque lo único que te queda,
lo que te hace compañía,
son los recuerdos de tu antigua vida.
(Claudine Bernardes)

Espero que os haya gustado, ahora os dejo «José» la primera poesía de Carlos Drummond de Andrade que he leído. Esa es también mi poesía favorita (Espero haber hecho un buen trabajo con la traducción).

JOSÉ

¿Y ahora, José?
La fiesta se acabó,
la luz se apagó,
el pueblo desapareció,
la noche enfrió,
¿y ahora, José?
¿y ahora, usted?
¿Usted que es sin nombre,
que se burla de los otros,
Usted que hace versos,
que ama, protesta?
¿Y ahora, José?

Está sin mujer,
está sin discurso,
está sin cariño,
ya no puede beber,
ya no puede fumar,
escupir ya no puede.
la noche enfrió,
el día no vino,
No vino el tranvía,
la risa no vino,
no vino la utopía
y todo acabó
y todo huyó
y todo se dañó,
¿y ahora, José?

¿Y ahora, José?
su dulce palabra,
su instante de fiebre,
su gula y ayuno,
su biblioteca,
su labranza de oro,
su traje de cristal,
su incoherencia,
su odio – ¿y ahora?

Con la llave en la mano
quiere abrir la puerta,
no existe puerta;
quiere morir en el mar,
pero el mar se secó;
quiere ir a Minas,
Minas no hay más.
José, ¿y ahora?

Si usted gritara,
si usted gimiera,
si usted tocara
el vals vienés,
si usted durmiera,
si usted se cansara,
si usted muriera…
Pero usted no muere,
¡usted es duro, José!

Solo en la oscuridad
sin teogonía,
como un animal herido,
sin pared alguna
para recostarse,
sin caballo negro
que huya al galope,
¡usted marcha, José!
José, ¿hacia dónde?
(Carlos Drummond de Andrade)

Hoy hemos terminado la semana de Drummond. Gracias por tu compañía y espero tus comentarios. ¡Hasta pronto!

El Poeta bajo la mirada de Drummond

(Para ler o texto em português: O poeta aos olhos de Drummond)

homenaje a Drummond Claudine Bernardes

Nota Social

El poeta llega a la estación.
El poeta desciende.
El poeta toma un auto.
El poeta va para el hotel.
Y mientras hace eso
como cualquier hombre de la tierra,
una ovación lo persigue
hecha algarabía.
Banderolas
que despliegan sus alas.
Bandas de música. Cohetes.
Discursos. Gente con sombreros de paja.
Cámaras fotográficas disparadas.
Automóviles inmóviles.
Bravos…
El poeta está melancólico.

En un árbol del paseo público
(mejorías de la actual administración)
árbol grueso, prisionero
de anuncios en colores,
árbol banal, árbol que nadie ve,
canta una cigarra.
Canta una cigarra que nadie oye
un himno que nadie aplaude.
Canta, bajo un sol terrible.
El poeta entra en el elevador
el poeta sube
el poeta se encierra en su cuarto.
El poeta está melancólico.
(Carlos Drummond de Andrade)

homenaje a Drummond Claudine Bernardes
Fotografía y edición: Claudine Bernardes

Si deseas escuchar la poesía de Carlos Drummond de Andrade, «Nota social» echa un vistazo al video de abajo (está en portugués):

Gracias por pasarte por mi Caja de Imaginación. Me encantaría recibir tus comentarios y sugerencias. ¡Hasta breve!

¿Eres punto de partida o punto final? Siete características.

claudine bernardes
fotografía de archivo: Claudine Bernardes

Punto de Partida

Soy el punto de partida
desde donde personas alzan vuelo,
despegan.

Cuando alcanzan altura,
miran hacia abajo y ahí estoy,
un punto … un simple punto.
El punto de partida.

Tal vez me olviden,
tal vez jamás regresen.
Sin embargo,
lo que soy no dejaré de ser:
su punto de partida.

También están los que regresan,
porque para ellos,
además de punto de partida
Soy una parada de descanso.
(Claudine Bernardes)

Peter H. Reynolds

Me gustaría que leyeras el texto hasta el fin, pero si no es posible, te pido que no dejes de ver el video del Cuento que inspiró esta entrada «El Punto» de Peter H. Reynolds. Es realmente inspirador.

¿Qué eres? ¿Punto de partida o punto final?

Conocer la respuesta a esta pregunta es esencial para mejorar tu relación con los demás. Pero ¿qué es el punto de partida y el punto final? Bueno, desde pequeños nos encontramos con personas que de alguna manera eran un punto de partida. Nos ayudaron a empezar algo, incluso para llegar a ser lo que somos hoy. Piense en ellos! Para algunos, sus padres fueron su primer «punto de partida»: fomentando a aprender algo; iniciar un proyecto, o alentando cuando estaban a punto de darse por vencido. También están nuestros maestros, quienes compartieron con nosotros sus conocimientos y plantaron en nosotros la semilla del conocimientos, proyectos y sueños. Incluso es posible que estas semillas han germinado y ahora son hermosos árboles frutales que alimentan otros. Hay muchas personas que para mí fueron un punto de partida, incluso algunos se convirtieron en una parada de descanso.

¿Qué particularidades poseen las personas «Punto de partida»? Dejo 7 características que pude encontrar en ellas. Las personas «Punto de partida» …

1. Plantan semillas: El punto de partida es el comienzo de algo. Por esta razón, una persona «Punto de partida» es alguien que ayuda a otros a encontrar su potencial. Para esto, plantan una semilla, que es lo mismo que una idea o una palabra de aliento. Ellos ayudan a despertar talentos que estaban dormidos, o incluso que no existían, pero con mucho empeño y alguien que sirva de ánimo, estos talentos han podido nacer, crecer y consolidarse. ¿Alguna vez has ayudado a alguien a encontrar su potencial?

2. Transmiten conocimiento: Una persona «Punto de partida» ama compartir su conocimiento y experiencia, es un «maestro de la vida.» Cuando comparte sus conocimientos no lo hace un pedestal; no crea barreras y tampoco es impersonal. Para una persona «Punto de partida», todo ser humano que pasa por sus manos es único. No mira a una persona problemática como un problema sino como una respuesta a su crecimiento. ¿Compartes lo que sabes con los demás?

3. Tienen amor por lo que hacen: El amor es siempre el motor que impulsa a una persona «Punto de partida». Cuando no hay amor, las frustraciones les hará renunciar a alentar a los demás. ¿Amas a lo que haces?

4. No esperan reconocimiento: Creo que siempre debemos reconocer el valor personas que nos ayudan, pero no siempre ocurre eso. La persona «Punto de partida» tiene conciencia de ello. Por esta razón, planta árboles sin alentar la ilusión de comer de su fruto. Para ellas lo importante es ayudar a que nazcan los frutos, aún que sea para alimentar a otros. Ejemplo de ello son los maestros que a pesar de ganar un sueldo bajo, dan lo mejor de sí mismos. ¿Ayudas sin esperar algo a cambio?

5. Hacen crítica constructivas: Realmente creo que debemos decir lo que pensamos, pero hay que hacerlo con amor. Una persona «Punto de partida» sabe que criticar es importante para ayudar a otros a crecer; Sin embargo, también sabe que sus palabras pueden matar el sueño de los demás. Por lo tanto, elige las palabras y el sentimiento apropiado antes de decir algo. Sus críticas ayudan a construir puentes entre las personas y sus sueños. Son un estímulo en momentos de dificultad; un tirón de orejas con amor; y también una frase de aliento: «Hazlo mejor la próxima vez, porque yo sé que tu puedes». ¿Cómo reacciona la gente ante tu crítica?

6. Los demás buscan y aprecian sus consejos: Hay personas que aman dar consejos; están enamoradas del sonido de su propia voz. Especialistas en «un poco de todo», piensan que su idea es única y que su respuesta siempre la más correcta; la única opción. Sin embargo, una persona «Punto de partida» no piensa así. Por ello los demás buscan sus consejos. Ella no necesita colgarse un cartel de «doy consejos gratis» porque los demás saben que ella estará allí cuando necesiten. ¿Hay personas que buscan tus consejos?

7. Se multiplican: ¡Eso es! Una persona «Punto de partida» genera otros «Punto de partida». Su impacto es tan positivo, que otras personas buscan seguir su camino. Esta es la cumbre, la coronación y la prueba de su éxito: ser capaz de transmitir el legado de ser un «punto de partida». ¿Estás transmitiendo tu legado?

Ahora me gustaría que meditaras en estos siete puntos. Reflexiona con sinceridad en tus respuestas. ¿Eres un punto de partida o tus críticas están sirviendo de punto final a los sueños de los demás?

Para terminar voy a compartir contigo el video del cuento que me ha inspirado a escribir esta entrada. Se llama «El Punto» (Peter H. Reynolds). Por favor, no termine de leer esta publicación sin mirarlo, es realmente inspirador.

Recuerda que “La Caja de Imaginación” es un canal abierto, estaremos agradecidos de recibir tus comentarios y confiamos en tu participación. Además, nos gustaría perdirte que compartas esta entrada con tus amigos, a lo mejor les hace falta estas palabras. (Leia também o post em português: O ponto de partida)

Reseña musical: El ritmo caribeño de Juan Luis Guerra.

A Son de Guerra

Reseña Juan luis guerra

Mi última reseña musical fue de una cantante brasileña (Lorena Chaves), así que hoy toca algo en mi segunda lengua, el castellano. Pero, elegí un sonido  castellano con un toque caribeño.

Si hay un cantante caribeño que me gusta, ese es Juan Luis Guerra. Desde pequeña escuchaba una de sus canciones que hizo gran sucesso en Brasil, pero en la voz de Fagner «Borbulhas de amor«. En el entonces ni sabía de su existencia y pensaba que aquella canción que me gustaba mucho había sido compuesta por Fagner. Está bien, sé que todos conocéis a Juan Luis Guerra, y ¿qué puedo yo decir que no sepáis vosotros? Creo que nada, pero como este es mí diario, decidí registrar aquí mi pasión por las canciones de este simpático Dominicano. De paso, envío un saludo a mis amigos dominicanos, ¡porque sois unos soletes!  Juan Luis Guerra  es un pozo inagotable de creatividad y buena música, además su cara de buena persona, siempre sonriendo con simplicidad, me ha cautivado. Su primer trabajo «Soplando» fue lanzado em 1983, y desde entonces se sumaron outras 12 obras a su discografía.  Además, están otras 15, así es, q-u-i-n-c-e, recopilaciones de sus trabajos.  ¿Y los premios? No fueron pocos. De sus 13 discos lanzados, seis fueron nominados a los Premios Grammy y dos  llevaron el premio al mejor álbum latino (Bachata Rosa y La llave de mi corazón). Pero, no olvidemos de los Premios Grammy Latino,  donde innumerables trabajos suyos salieron vencedores.  (Para ver todos sus premios pincha aquí).

Te dejo algunas canciones suyas que me gustan:

 ¡Ah! Hay otra información que puede, o no te puede gustar:  Juan Luis Guerra es cristiano… de aquellos que no les da corte decirlo en voz alta. Incluso tiene un montón de canciones que expresan su fe y ellas hacen bastante suceso. Dejo algunas para que las escuches:

Esa última canción la pongo en homenaje a mi madre, porque le encanta:

juan luis guerra

¿Te gusta Juan Luis Guerra? ¿Cuales son tus canciones favoritas? Acuérdate, La Caja de Imaginación es un instrumento de comunicación bilateral. Me encantaría recibir tus comentarios y aportaciones. ¡Hasta pronto!

¿Alguna vez sentiste no haber amado lo suficiente? Enfrentándose al remordimiento y la pérdida.

Despacio

despacio por Claudine Bernardes
Fotografía y edición: Claudine Bernardes. «Argut»

Cada  paso era un calvario. Un pie tras otro, con dificultad, con dolor, pero sin perder la determinación habitual. Así anduvo por 20 metros que parecieron 20 kilómetros. Se sentó lentamente en un banco de madera y sintió un dolor sordo en la cadera. La sonrisa que siempre había sido su compañera inseparable ya no estaba con ella. Su piel apagada y los ojos arrugados de dolor le dejaban con más años de lo que realmente tenía. Esperaba. Mientras esperaba observó el mundo a su al rededor. Todo parecía igual, pero ella había cambiado. Las personas iban y venían rápidamente a través de la puerta automática; llegó una ambulancia transportando a alguien cuya vida pendía de un hilo; una señora caminaba rápidamente llevando documentos bajo el brazo. «Islas! Somos todos islas!» – Pensó, resignada. «- Vivimos aislados en nuestro propio microclima.» Posó la mano sobre vientre y se acordó de que estaba vacío. Una vez más el dolor dominó sus sentidos. Sin embargo, no era un dolor físico, que este también estaba, era otro dolor. El dolor de los que no habían amado lo suficiente. El agudo dolor de percibir su falta solamente después de la pérdida. Dos semanas antes todo era diferente. Había pasado por las puertas del hospital con la ilusión de ver por primera vez su pequeño bebé. En aquel momento la sonrisa era todavía su compañera. Habló de manera relajada con el ginecólogo y cogió con firmeza la mano de su marido, mientras la máquina de ultrasonido recorría su vientre y … Se dio cuenta. La sonrisa del doctor había desaparecido, algo andaba mal. El pequeño cuerpo estaba inerte, no había más vida dentro de ella; fue la noticia que de pronto recibió. El médico explicó que su pequeño corazón había dejado de latir hacía cuatro semanas. Durante estas cuatro semanas, su útero había sido una tumba, sin que ella se hubiera dado cuenta. El coche se detuvo a pocos metros, y ella se levantó lentamente para evitar el dolor. Pero el mayor dolor no podía ser evitado, ya que en su interior sabía que no había amado lo suficiente. (Claudine Bernardes)

Perder a alguien siempre trae demasiado dolor, puedo decirlo desde el punto de vista de alguien que ha sufrido muchas pérdidas. Recuerdo lo mucho que he sufrido y cuánto lloré al ver el cuerpo sin vida de mi padre cuando tenía sólo siete años. Lloré desconsoladamente durante horas, lloré durante días, hasta que poco a poco el dolor fue pasando. Pero el dolor de la pérdida, sumado al remordimiento es algo que realmente puede ser destructivo. Muchas personas caen en la depresión después de pasar por una experiencia semejante. Hijos que no hicieron lo suficiente por sus padres; padres que no mostraron amor como deberían; esposos y esposas que solo se dieron cuenta de lo mucho que amaban después de perder. Si estás pasando por algo semejante, te dejo algunas sugerencias que pueden servir de ayuda:

1 – Hacer el duelo: es posible que muchas personas con el deseo de ayudarte, pero con poca sensibilidad, digan: «Levanta la cabeza y sigue adelante». Pero, antes de levantar la cabeza y seguir adelante es importante pasar por un período de duelo. ¿Qué es el duelo? Tal como se define en el Diccionario Priberam, duelo es el proceso durante el cual un individuo puede desligarse progresivamente de la pérdida de un ser querido. La psicóloga Clarissa Franco enseña que «El proceso de duelo es necesario para la reconstrucción de la persona que pierde a alguien. Y como todos un día harán frente a la pérdida, es importante construir un espacio colectivo que legitima el duelo como algo necesario, no solamente para la persona que sufre el duelo, sino también para la sociedad. El proceso de duelo regresa a los afligidos la oportunidad de una nueva historia. » Por lo tanto, llore sin miedo, es un derecho y una necesidad.

2 – Aceptar el apoyo de amigos y familiares: Es normal que después de una pérdida, sea necesario un espacio propio para vivir el duelo. Yo necesité este espacio! Pedí a mis amigos que oraran por mi recuperación emocional, pero también les pedí que me dejaran un espacio para pasar por el duelo. Elegí retirarme un tiempo hasta que me sentí capaz de hablar sobre el tema sin romperme en llanto. Por otro lado, tener gente a mi alrededor, como mi marido y mi madre (personas que respetaron mi silencio) me sirvió de apoyo moral y me ayudó mucho.

3 – Expresar los sentimientos: Una vez que ya te encuentres en condiciones de hablar de tu pérdida, exterioriza tus sentimientos. Hable con personas de confianza. Si te sientes culpable por no haber dado tu mejor; si el remordimiento te está ahogando; hablar de ello puede ayudarte a ver las cosas de manera diferente. Es importante poner voz a este sentimiento. Algunas personas prefieren convertir los sentimientos en palabras, si es tu caso, ¡hazlo! Te puedo asegurar que también funciona.

4 – Perdónate: Nadie es infalible, tampoco tú. Todos nos equivocamos, aceptar esta realidad, perdonarse y aprender de esta experiencia te ayudará a superar tu dolor. Tenga en cuenta que autoflagelarse con el remordimiento puede convertirte en una persona amargada. Las personas amargas no pueden amarse y tampoco, amar a los demás. ¿Es lo que quieres para ti?

5 – Busca consuelo en Dios: A lo mejor me contestes: «Esto no lo puedo hacer, porque no soy una persona religiosa.» ¡Bien! Yo tampoco. Dios no es religión, es amor y el amor es una relación. En Mateo 11:28, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.» Habla con Él, dile cuanto te sientes adolorido y frustrado, llora, pide perdón y acepta el perdón. Como alguien que vivió la experiencia de la pérdida y remordimiento en primera persona, te puedo asegurar que recibir el abrazo de Dios ayuda mucho.

Por último, tenga en cuenta que todo en la vida pasa. Deja que la vida siga fluyendo, porque «Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría» (Salmo 30: 5b) 

por la mañana viene la alegria
Fotografía y edición: Claudine Bernardes

También te dejo otros textos relacionados de blogueros especializados: Duelo gestacional y perinatal: El dolor silencioso.  Y ¿Cómo superar la pérdida? El duelo.

Si   has experimentado algo similar y quieres compartir tu experiencia con nosotros, será un placer leer tus comentarios.

Recuerde  que «La Caja de Imaginación» es un canal abierto, estaremos agradecidos de recibir tus comentarios y confiamos en tu participación. Además, nos gustaría perdirte que compartas esta entrada con tus amigos, a lo mejor les hace falta estas palabras. (Leia também o post em português: Devagar)