Aquí encontrarás cuentos, actividades e investigaciones que promueven la educación y la terapia por medio de la narrativa. Claudine Bernardes es escritora y especialista en cuentos terapéuticos. Docente de narrativa en terapia en la Clínica Escuela del Instituto IASE con sede en Valencia, España.
El poeta llega a la estación.
El poeta desciende.
El poeta toma un auto.
El poeta va para el hotel.
Y mientras hace eso
como cualquier hombre de la tierra,
una ovación lo persigue
hecha algarabía.
Banderolas
que despliegan sus alas.
Bandas de música. Cohetes.
Discursos. Gente con sombreros de paja.
Cámaras fotográficas disparadas.
Automóviles inmóviles.
Bravos…
El poeta está melancólico.
En un árbol del paseo público
(mejorías de la actual administración)
árbol grueso, prisionero
de anuncios en colores,
árbol banal, árbol que nadie ve,
canta una cigarra.
Canta una cigarra que nadie oye
un himno que nadie aplaude.
Canta, bajo un sol terrible.
El poeta entra en el elevador
el poeta sube
el poeta se encierra en su cuarto.
El poeta está melancólico.
(Carlos Drummond de Andrade)
Fotografía y edición: Claudine Bernardes
Si deseas escuchar la poesía de Carlos Drummond de Andrade, «Nota social» echa un vistazo al video de abajo (está en portugués):
Gracias por pasarte por mi Caja de Imaginación. Me encantaría recibir tus comentarios y sugerencias. ¡Hasta breve!
No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré el mundo futuro.
Estoy atado a la vida y miro a mis compañeros.
Están taciturnos pero alimentan grandes esperanzas.
Entre ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos apartemos.
No nos apartemos mucho, vayamos cogidos de la mano.
No seré el cantor de una mujer o de una historia,
No hablaré de suspiros al anochecer,
del paisaje visto desde la ventana,
no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,
no huiré hacia las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente,
los hombres presentes, la vida presente.
El 31 de octubre es el día de Carlos Drummond de Andrade. Por esta razón, durante esta semana estaré haciendo mi homenaje a ese escritor, que me acompaña desde la adolescencia y es una gran fuente de inspiración para mí. Pero… ¿quién fue Carlos Drummond de Andrade? Fue un poeta, periodista y escribió además de poemas, cuentos infantiles y relatos. Nació el 31 de octubre de 1902 y fallecido el 17 de agosto de 1987. A los 23 años obtuvo su titulación como farmacéutico, pero durante gran parte de su vida trabajó como empleado público. Fue cofundador de “A Revista”. El poema “Cogidos de la Mano” (Mãos dadas) es la esencia de su trabajo como poeta, sobre lo que escribe y sobre lo que no escribirá.
Escribió casi 30 libros de poesía, siempre con un estilo impecable y rico, a la vez que comprometido con su pueblo. Algunos de sus poemarios más resonados son «Alguna poesía», «Sentimiento del mundo» y «Amor natural». Su estilo es directo, no hace rodeos al “hablar” y no florea sus poemas. ¡Eso me encanta!
Escucha este precioso poema «Cogidos de la Mano» en portugués:
¿Quieres saber más sobre Drumnond? Acompañame durante esta semana.
¿Ya conocías a Drummond? No te olvides de dejar tus comentarios, me encantaría saber tu opinión, leerla y contestarla. (Para ler esse texto em português: A Semana de Drummond)
No me pidas para escribirte poemas de amor,
cuando todo mi amor está delante de ti.
Compréndelo,
las palabras no pueden contener lo que siento por ti.
Puedo escribirte sobre el amor,
pero, no me pidas para expresarlo en palabras.
Eso es demasiado para mi.
No me pidas para expresar en palabras,
lo que ellas no te pueden decir.
Pero mírame,
mis ojos, mis labios, mis manos, hablarán por mi.
Porque todo mi ser,
es amor sin palabras,
para ti.
Me niego a transformar el amor en palabras tan limitadas de sentido (a lo mejor la limitada soy yo). El amor debe ser vivido y transmitido cada día. Porque cada día trae la maravillosa oportunidad de amar. Y digo “amar” porque “ser amado” es otra historia, vá más alla de nuestras posibilidades. Sin embargo, siempre estará en nuestras manos el amar y transmitir ese amor.
Termino con una canción que me encanta. Es de Marcelo Janeci y se llama «Pra Sonhar»:
Gracias por pasarte por «La Caja de Imaginación«. Espero tus comentarios y aportaciones. ¡Hasta pronto!
Guardo la esperanza atrapada en una caja de zapatos. A veces espío con cuidado, pero no la abro demasiado para que no huya. Guardo mi esperanza con celo, deseando que las cosas cambien, y que esta simple esperanza se convierte en algo tangible.
Guardo el sentimiento que dejaste, el dolor que provocaste cuanto te fuiste. El mundo no lo ve porque lo guardo con celo. Nadie lo escucha. Me callo y oculto lo que llevo. Aunque adentro, la terrible tormenta crezca, es mí tormenta y no la dejo partir. En verdad, guardo ese dolor porque es lo único que me une a ti.
Guardo adentro el deseo de ser lo que nunca será. Lo mantengo oculto donde solo yo pueda amarlo, lejos de los que puedan juzgarlo. ¡No! ¡No insista¡ No lo dejaré irse. Solo él me conecta con lo que jamás tendré el valor de ser. Porque ahora solamente soy una sonrisa apagada y voluntad contenida, en un mundo que exige que sea más de lo que pueda llegar a ser.
Guardo, disimulo y mantengo lo que una vez fue y ya no existe. A veces me pregunto si no sería más fácil dejarlo ir. Pero el miedo al vacío me hace retroceder; cierro la puerta y no lo dejo ir.
Guardamos ropas que ya no nos entran con la esperanza de que un día vuelvan a servirnos. Teléfonos de personas que han desaparecido de nuestras vidas y posiblemente jamás vuelan. Todos guardamos cosas, materiales o inmateriales. Yo guardo mis zapatillas de escalada como si fueran un tesoro. En ellas conservo los recuerdos de tiempos agradables cuando conquistaba las alturas; la adrenalina de la caída cuando mis brazos y piernas ya no soportaban el peso de mi cuerpo. Sin embargo, hay cosas que no las debemos guardar.
El rencor:
A veces, atesoramos sentimientos negativos hacia personas que nos han hecho daño. Todos sabemos que el perdón es esencial para nuestra salud mental, espiritual e incluso física. Pero cuando nos toca a nosotros, buscamos excusas. «No estoy dispuesto a perdonar.» «No sabes cuánto daño me ha hecho.» Estos argumentos no son racionales, porque mientras no perdonamos estaremos atados de forma nociva a esta persona. Perdonar es saludable y liberador.
Deseos inalcanzables que producen frustración:
Algunas cosas son inalcanzables simplemente porque no estamos dispuestos a convertirlos en realidad o no queremos pagar el precio de la conquista. Un ejemplo que he experimentado en mi vida: después de haber trabajado muchos años con el derecho y cuando terminé mi carrera, decidí hacer un master en España. Yo tenía una loca pasión por el derecho y deseaba ser una abogada hasta el fin de mis días. Por fin me casé y me quedé en España. Por una variedad de situaciones que van desde varios exámenes orales extremadamente complicados (para homologar el título), sumado al hecho de que soy demasiado idealista para trabajar con el derecho español (demasiado cuadrado), tuve que tomar una decisión: Dejar a un lado mi pasión por el derecho para poder vivir la vida que ahora se me presentaba o vivir llorando sobre la leche derramada (llena de frustraciones y viviendo de la nostalgia de lo que sería mi vida profesional en Brasil). Dejé el amor partir y acepté mi vida actual (que no está nada mal). Ahora voy mas ligera de equipaje y estoy lista para emprender nuevas aventuras.
Los sentimientos y las relaciones nocivas:
¿Alguna vez te enamoraste de alguien que, aunque no te llevara en serio, tampoco te dejaba ir? Esto es terrible! Es como mantenerse esclavizada a una relación sin futuro. Una calle sin salida. A lo mejor es el tiempo de plantearse seguir adelante sin esta persona. En verdad, eso beneficiará a ambos. También está aquel sentimiento que guardamos hacia a alguien que no quiere más estar en nuestra vida. ¿Qué razón nos hace guardar sentimientos por alguien que ya partió, que no quiere estar a nuestro lado? Eso ocurre porque albergamos la ilusión, de que a lo mejor un día, esa persona se dé cuenta de lo maravilloso que somos, y regrese corriendo arrepentida de haber partido. Eso es terrible, agotador y nos aprisiona a algo que ya no existe. ¡Acéptalo! Es hora de pasar página.
¡Échalo fuera! ¿Qué bien te hace guardar escombros del pasado? Camina por la vida ligero de equipaje, porque la vida misma es pesada.
Me gustaría terminar con una canción de Lorena Chaves, titulada «El Lamento«:
Renunciaré a lo que no sé,
por no saber esperar lo que pasará.
Los sueños que se fueron junto a ti,
Ya no sé por dónde volver a empezar
Una historia de amor así eterna
Ni una en vida entera se olvidará
Sigo lamentando por las fichas gastadas en ti.
Ni de lejos yo viví la paz
Fue recorrer las curvas de la avenida
Comprar vitrinas llenas de futilidad,
Hacer sonreír tristeza en la inmensa dolor.
En las cajas el vacío de mi alma
Una cura temporal para la soledad
Busco esperanza para esta vida vana
Es hora de mirar hacia el cielo y caminar.
Por aquí nos quedamos, pero no te olvides de lo que hoy hemos hablado. Echa fuera los escombros 😉 Espero tus comentarios y si te ha gustado, comparte esta entrada con tus amigos. (Também podes ler este post em português: O que escondo dentro de mim.)
Soy el punto de partida
desde donde personas alzan vuelo,
despegan.
Cuando alcanzan altura,
miran hacia abajo y ahí estoy,
un punto … un simple punto.
El punto de partida.
Tal vez me olviden,
tal vez jamás regresen.
Sin embargo,
lo que soy no dejaré de ser:
su punto de partida.
También están los que regresan,
porque para ellos,
además de punto de partida
Soy una parada de descanso.
(Claudine Bernardes)
Me gustaría que leyeras el texto hasta el fin, pero si no es posible, te pido que no dejes de ver el video del Cuento que inspiró esta entrada «El Punto» de Peter H. Reynolds. Es realmente inspirador.
¿Qué eres? ¿Punto de partida o punto final?
Conocer la respuesta a esta pregunta es esencial para mejorar tu relación con los demás. Pero ¿qué es el punto de partida y el punto final? Bueno, desde pequeños nos encontramos con personas que de alguna manera eran un punto de partida. Nos ayudaron a empezar algo, incluso para llegar a ser lo que somos hoy. Piense en ellos! Para algunos, sus padres fueron su primer «punto de partida»: fomentando a aprender algo; iniciar un proyecto, o alentando cuando estaban a punto de darse por vencido. También están nuestros maestros, quienes compartieron con nosotros sus conocimientos y plantaron en nosotros la semilla del conocimientos, proyectos y sueños. Incluso es posible que estas semillas han germinado y ahora son hermosos árboles frutales que alimentan otros. Hay muchas personas que para mí fueron un punto de partida, incluso algunos se convirtieron en una parada de descanso.
¿Qué particularidades poseen las personas «Punto de partida»? Dejo 7 características que pude encontrar en ellas. Las personas «Punto de partida» …
1. Plantan semillas: El punto de partida es el comienzo de algo. Por esta razón, una persona «Punto de partida» es alguien que ayuda a otros a encontrar su potencial. Para esto, plantan una semilla, que es lo mismo que una idea o una palabra de aliento. Ellos ayudan a despertar talentos que estaban dormidos, o incluso que no existían, pero con mucho empeño y alguien que sirva de ánimo, estos talentos han podido nacer, crecer y consolidarse. ¿Alguna vez has ayudado a alguien a encontrar su potencial?
2. Transmiten conocimiento: Una persona «Punto de partida» ama compartir su conocimiento y experiencia, es un «maestro de la vida.» Cuando comparte sus conocimientos no lo hace un pedestal; no crea barreras y tampoco es impersonal. Para una persona «Punto de partida», todo ser humano que pasa por sus manos es único. No mira a una persona problemática como un problema sino como una respuesta a su crecimiento. ¿Compartes lo que sabes con los demás?
3. Tienen amor por lo que hacen: El amor es siempre el motor que impulsa a una persona «Punto de partida». Cuando no hay amor, las frustraciones les hará renunciar a alentar a los demás. ¿Amas a lo que haces?
4. No esperan reconocimiento: Creo que siempre debemos reconocer el valor personas que nos ayudan, pero no siempre ocurre eso. La persona «Punto de partida» tiene conciencia de ello. Por esta razón, planta árboles sin alentar la ilusión de comer de su fruto. Para ellas lo importante es ayudar a que nazcan los frutos, aún que sea para alimentar a otros. Ejemplo de ello son los maestros que a pesar de ganar un sueldo bajo, dan lo mejor de sí mismos. ¿Ayudas sin esperar algo a cambio?
5. Hacen crítica constructivas: Realmente creo que debemos decir lo que pensamos, pero hay que hacerlo con amor. Una persona «Punto de partida» sabe que criticar es importante para ayudar a otros a crecer; Sin embargo, también sabe que sus palabras pueden matar el sueño de los demás. Por lo tanto, elige las palabras y el sentimiento apropiado antes de decir algo. Sus críticas ayudan a construir puentes entre las personas y sus sueños. Son un estímulo en momentos de dificultad; un tirón de orejas con amor; y también una frase de aliento: «Hazlo mejor la próxima vez, porque yo sé que tu puedes». ¿Cómo reacciona la gente ante tu crítica?
6. Los demás buscan y aprecian sus consejos: Hay personas que aman dar consejos; están enamoradas del sonido de su propia voz. Especialistas en «un poco de todo», piensan que su idea es única y que su respuesta siempre la más correcta; la única opción. Sin embargo, una persona «Punto de partida» no piensa así. Por ello los demás buscan sus consejos. Ella no necesita colgarse un cartel de «doy consejos gratis» porque los demás saben que ella estará allí cuando necesiten. ¿Hay personas que buscan tus consejos?
7. Se multiplican: ¡Eso es! Una persona «Punto de partida» genera otros «Punto de partida». Su impacto es tan positivo, que otras personas buscan seguir su camino. Esta es la cumbre, la coronación y la prueba de su éxito: ser capaz de transmitir el legado de ser un «punto de partida». ¿Estás transmitiendo tu legado?
Ahora me gustaría que meditaras en estos siete puntos. Reflexiona con sinceridad en tus respuestas. ¿Eres un punto de partida o tus críticas están sirviendo de punto final a los sueños de los demás?
Para terminar voy a compartir contigo el video del cuento que me ha inspirado a escribir esta entrada. Se llama «El Punto» (Peter H. Reynolds). Por favor, no termine de leer esta publicación sin mirarlo, es realmente inspirador.
Recuerda que “La Caja de Imaginación” es un canal abierto, estaremos agradecidos de recibir tus comentarios y confiamos en tu participación. Además, nos gustaría perdirte que compartas esta entrada con tus amigos, a lo mejor les hace falta estas palabras. (Leia também o post em português: O ponto de partida)
Cuenta la leyenda que antes de nacer, él se fue corriendo a los brazos de otra mujer. Una desolada madre empezó a llorar la ruptura de su desamor, hasta que al mirarse descubrió que dentro suyo llevaba el fruto de su amor.
El padre que nunca tuve siempre estuvo ausente. Nunca escribió, nunca llamo, Nunca meció la cuna para calmar mi angustia, No me castigó, No me reprendió, Nunca jugamos, Ni me ayudó con mis deberes, No acudió a las reuniones de padres del colegio, Ni veló mis sueños en mi enfermedad. No cambió mis zapatos a los quince. Ni bailó el Danubio Azul para abrir el baile nupcial en mi boda. El padre que nunca tuve Jamás envió una postal o una tarjeta de felicitación por mi cumpleaños. No me alentó en mis fracasos o me consoló en desdichas. Nunca conocerá a sus nietos. Porque el padre que nunca tuve, …Jamás lo tuve… Un día le conocí y hasta algunos días fui con él, pero pasado el periodo vacacional, el padre que nunca tuve desapareció. No sé si me quizo o me deseó, era pequeña para entender nuestra relación. Hay una cosa que explicar, es que nunca tuve un padre terrenal. Porque el padre que nunca tuve, sencillamente no lo tuve. Pero yo sí fui la hija de un Padre que fue mi padre y a los diecisiete años conocí. Yo me sentí como la hija que nunca tuvo; Porque Él me amó, me cuidó y estuvo conmigo siempre. Aunque yo no le reconocía, ahora sé que siempre fue el Padre que nunca tuve.
Fotografía de archivo: Paola Rodriguez
He publicado el texto de mi amiga Paola, porque sé que muchas personas sufren por haber pasado por una situación semejante. Pero, así como ella tu también puede superarlo. Puedes conocer más de la autora y leer otros textos en su blog Escrito por:/ Written by.
Acuérdate! La Caja de Imaginación es un canal bilateral de comunicación, por ello nos encantará recibir noticias tuyas. Escríbenos y deja un comentario sobre lo que has leído.
Foto de Archivo: Claudine Bernardes Lugar: Desierto de las Palmas – Castellón
En medio del camino.
En medio del camino había una piedra. Había una piedra en medio del camino Había una piedra En medio del camino había una piedra. Jamás olvidaré de este acontecimiento en la vida de mis retinas tan fatigadas.
Jamás olvidaré que en medio del camino había una piedra había una piedra en medio del camino En medio del camino había una piedra.
(Carlos Drummond de Andrade)
Drummond dejó muy claro que en medio del camino había una piedra. Porque siempre hay piedras en el camino; en mi camino, en tu camino, en nuestro, siempre hay piedras.
Otro día, mientras pedaleaba, encontré una piedra en medio camino. La respuesta fue rápida, la elección fácil: desvié de la piedra. Hay piedras que pueden ser esquivadas, porque el camino es ancho y bien asfaltado. Pero, hay momentos en que el camino es un verdadero pedregal, entonces ¿cual es la opción? ¿Desistir de la caminada y dar media vuelta con la cabeza gacha? Sí, esa es una opción. ¡Quién jamás desistió que tire la primera piedra! Sin embargo, no podemos vivir constantemente desistiendo, porque siempre habrá un camino rocoso para vencer, una montaña para escalar, un río para cruzar.
Cuando te encuentres en un camino pedregoso, acuérdate que las piedras que no pueden ser removidas o esquivadas, podrán ser escalas. Porque Dios nos creó con manos y piernas para escalar. También tenga en cuenta que los caminos difíciles generalmente son los que nos conducen a lugares extraordinarios. Aquél que le gusta caminar o pedalear entre las montañas, sabe que el ascenso es agotador, lleno de piedras, huecos, y fuertes pendientes. Sin embargo, afrontamos estos arduos caminos, porque es allí, entre piedras, espinos y sudor, donde nos sentimos aún más cerca de nuestro Creador.
Foto de archivo: Claudine Bernardes En Desierto de las Palmas – Castellón.
Será gratificante recibir tu opinión o sugerencia. Si encuentras errores de grafía o sintaxis en mis textos, te agradecería que me lo hicieras saber. Aún me estoy puliendo en este idioma. Recuerda también que “La Caja de Imaginación” es un instrumento de comunicación bilateral. Por eso, espero contar con tu aportación. (Post en Portugués:Você vai deixar de seguir o caminho por que encontrou uma pedra?)